Liderar en el mundo de la salud requiere algo más que capacidad de gestión. Exige visión, resiliencia y un compromiso inquebrantable con las personas. Así lo entiende Julio Fraomeni, fundador y CEO de Galeno, uno de los grupos de salud más importantes del país, cuya trayectoria ha sido testigo de los grandes cambios y desafíos que ha atravesado el sistema a lo largo de las últimas décadas.
Para Fraomeni, una de las lecciones más valiosas de su recorrido es la importancia de mantener una visión a largo plazo, aún en contextos inestables o exigentes. “No se puede construir excelencia si solo se piensa en el corto plazo”, ha expresado en varias oportunidades. Bajo esta convicción, ha impulsado inversiones sostenidas en infraestructura, tecnología médica, digitalización y formación profesional. Esa consistencia estratégica es la que le ha permitido a Galeno crecer de forma sólida, mantener altos estándares y anticiparse a las necesidades de sus socios, sin ceder ante las presiones externas.
Otro de los pilares que definen su estilo de liderazgo es la convicción de que la calidad en el cuidado de la salud es un compromiso real. “En este sector, cada decisión tiene impacto directo en la vida de las personas. Por eso, la búsqueda de la excelencia no es una opción: es una obligación”, sostiene. Desde esa mirada, promueve una cultura organizacional donde el paciente está en el centro, y donde cada proceso, innovación o decisión busca mejorar su experiencia, su diagnóstico y su tratamiento.
Su enfoque también contempla un fuerte sentido de responsabilidad social. Entiende que la salud va más allá de lo operativo: se trata de construir confianza, fortalecer vínculos y sostener el compromiso con el bienestar colectivo.
Con más de tres décadas de trayectoria, su liderazgo no se define solo por lo que logró, sino por cómo lo logró: anticipando, actuando con principios firmes y poniendo siempre a las personas en primer lugar.